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Artesanías

El arte popular es un fenómeno complejo y polifacético de la cultura actual. Arraigado en la antigüedad, es inseparable de la vida del pueblo, generando y alimentando cualquier cultura nacional.

La alta calidad de las obras y la asombrosa armonía entre la forma y el contenido, incitaban a los artistas de todas las épocas a embeberse en este manantial inagotable del genio del pueblo.

El arte popular es resultado del trabajo creador de muchas generaciones de maestros. Es único por su estructura artística y extraordinariamente variado en lo que se refiere a sus particularidades nacionales, que se manifiestan en todo: empezando por la selección del material y terminando en la interpretación de las formas de expresión. Surgido en el seno de los agricultores, ganaderos y cazadores, en el transcurso de toda la historia de su desarrollo el arte popular estuvo relacionado con la naturaleza, con las leyes de su permanente renovación y la manifestación de su vigor vital.

Gracias a la profunda compenetración con el material utilizado para fabricar muchas cosas de uso cotidiano, el artesano crea excelentes obras del arte. La madera y el barro, la piedra y el hueso, el cuero y las pieles, la paja y el mimbre: todos estos materiales encuentran aplicación orgánica en diversos utensilios.

Fue largo el camino recorrido desde la industria doméstica, relacionada con la transformación de la materia prima en su hacienda, hasta la formación de grandes industrias artesanas.

La centralización del Estado Ruso y el desarrollo del mercado creó premisas para la comercialización de artículos de fabricación casera. En el empalme del siglo XVII y el XVIII en Rusia empezaron a surgir pequeñas industrias artesanas, cuyos productos se destinaban al mercado. La artesanía se convierte en la principal ocupación de aldeas y distritos enteros. En las ciudades se organizan gremios de artesanos, una de las formas de industrias artesanas.

Las industrias artesanas surgían únicamente en los lugares que favorecían este tipo de economía: una demanda estable, cantidad suficiente de materias primas locales, etc.

En la segunda mitad del siglo XIX las artesanías activaron en mayor grado su desarrollo en todo el territorio de Rusia, manteniéndolo también en nuestros días.

En Rusia el arte popular actual existe en dos formas. La primera son industrias artesanas, y la segunda, zonas del arte popular, en las que los maestros crean las obras de arte principalmente en sus casas.

Cristal de Diadkovo

La Fábrica de Cristal de Diadkovo es la única empresa productora de cristal y de vidrio de arte en Rusia y condecorada con los prestigiosos premios internacionales "Mercurio de Oro", "Estrella de Oro" y "Estrella de Diamantes", así como con varias condecoraciones internacionales europeas por alta calidad de producto.

Tras el Concurso nacional de 2002 la mercancía de la Fábrica de Cristal de Diadkovc fue incluida en la Lista de "Cien mejores productos de Rusia".

Fue precisamente la Fábrica de Cristal de Diadkovo la que por primera vez en h historiade industria nacional de vidrio consiguió convertir el material más bien convencional que es cristal en un objeto no solamente de uso habitual en nuestras casas (vasos, copas, floreros o jarrones), sino al mismo tiempo - en una obra de arte, un precióse juguete digno para embellecer la vida cotidiana del hombre.

La historia de industria de cristal de Diadkovo abarca más de 200 años. La Fábrica como tal fue fundada por los célebres empresarios rusos Maltsov en 1790.

El riquísimo surtido de los productos de la Fábrica de Cristal de Diadkovo representado tanto por diversos vasos, copas, jarrones, etc. como por numerosos juegos de servicio es ampliamente conocido y muy popular tanto en Rusia como en el exterior.

Fue en el Siglo 19 cuando el tallado de diamante conocido internacionalmente en la industria de vidrio como "Piedra Rusa" fue creado por los mejores artesanos de cristal ruso y hasta nuestros días ese estilo de elaboración de cristal es el más complejo, el más bello y elegante entre otros. El tallado de diamante "Piedra Rusa" se ha convertido en el estile insignia de la Fábrica de Cristal de Diadkovo.

Más de una vez en el Siglo 19 los artesanos de Diadkovo elaboraron valiosos juegos de 200 personas para las residencias de los Zares rusos en el famoso Palacio de Invierno, er el "Tsarskoye Selo" y otras.

En actualidad los juegos de cristal de Diadkovo también forman parte del servicio de mesa durante las recepciones de más alto nivel, celebradas en el Kremlin.

Para más información consulte: http://www.dcrystal.ru

Porcelana de Gzhel

Gzhel es el nombre de un centro de producción de cerámica situado a unos cincuenta kilómetros al sureste de Moscú. La aldea de Gzhel es mencionada por primera vez en las crónicas del siglo XIV.

Según los anales, la tradición de fabricación de porcelana artistica llegó a Rusia desde la Isla de Mallorca, y la pequeña Gzhel se convirtió en un género de artesanía típica rusa, en la que hallaron su reflejo la historia del país, las leyendas antiguas y la vida cotidiana de los campesinos rusos. Los secretos de producción fueron pasando de una generación de artesanos a otra. En el transcurso de los tiempos la cerámica de Gzhel llegó a ser muy popular y comenzó a exportarse al exterior.

Hoy día Gzhel tiene 6 talleres donde trabajan más de 1.200 maestros. El surtido esextenso; la arcilla extraída en las afueras de la fábrica se transforma en utensilios domésticos, servicios de té y café, floreros, jarrones, candeleros, y también estatuillas decorativas y juguetes que representan a seres humanos y animales, personajes de los cuentos populares rusos. La pintura de todos los artículos solo conoce dos colores: el blanco y el azul.

La sofisticada imaginación artística de los maestros de Gzhel aunada con la altísima calidad de fabricación de los artículos hace que las creaciones de esta escuela de artesanía sean solicitados por miles de ciudadanos rusos y turistas extranjeros dentro de Rusia y tenga un amplio mercado en el extranjero.

Para más información consulte: http://www.gzhel.ru/

Jojlomá

Entre las numerosísimas creaciones de la artesanía rusa tradicional descuellan las procedentes del pueblo antuguo ruso de Jojlomá. Son objetos de madera cubiertos de ornamento de flores y laqueados. La mayoría de estos objetos son utensilios domésticos, como bandejas, copas y platos, pero también hay muebles decorativos. Se distinguen por su rica policromía y su llamativo diseño.

La aldea de Jojlomá, situada a unos cincuenta kilómetros al suroeste de la Ciudad de Nizhni Novgorod, es mencionada por primera vez en las crónicas del siglo XVII. Con el correr de los tiempos la pequeña Jojlomá se convirtió en un centro de propagación de un género determinado de artesanía típica rusa, en la que hallaron reflejo la historia del país, las leyendas antiguas y la vida cotidiana de los campesinos. Los secretos de producción fueron pasando de una generación de artesanos a otra. En el siglo XX se formó otro centro de producción de este tipo de objetos en la aldea vecina de Semiónovo, en cuyos talleres empezaron a fabricarse las famosas muñecas llamadas "matrioshka" y las cucharas decorativas.

La sofisticada imaginación artística de los maestros de Jojlomá aunada con la altísima calidad de fabricación de los artículos hace que las creaciones de esta escuela de artesanía sean solicitados por miles de ciudadanos rusos y turistas extranjeros dentro de Rusia y tengan un amplio mercado en el extranjero.

Para más información consulte: http://www.goldengrail.ru/

Cajitos de Pálej

Entre las numerosísimas creaciones de la artesanía rusa tradicional descuellan las procedentes de del pueblo antuguo ruso de Pálej. Son objetos de madera o de cartón piedra, de tamaño entre mediano y pequeño, cubiertos de miniaturas pintadas y laqueados. La mayoría de estos objetos son cajitas o estuches, pero también hay pitilleras, polveras, broches, etc. Se distinguen por la finura y el esmero de la ejecución, por la rica policromía y la decoratividad. Y en cuanto a los asuntos de las miniaturas, son conocidos de todos los rusos: son escenas muy famosas de los cuentos de hadas y de mitología popular, de canciones folcíóricas y, a veces, de crónicas antiguas o de vidas de los santos. Y esto último no es fortuito: durante centurias enteras, antes de la llegada del siglo XX, se había ido formando en Pálej una escuela de pintores de iconos, inspirada en la iconografía bizantina y rusa antigua, con su característica visión de formas y colores.

La miniatura que adorna esta cajita representa un fragmento de un antiguo cuento infantil ruso: el joven Iván trata de atrapar, a la orden del Zar, al Pájaro de Oro, encarnación de la felicidad, pero, ¡ay!, el Pájaro huye, dejando en manos del joven apenas una pluma radiante, símbolo del eterno ensueño que impulsa al hombre a la búsqueda ansiosa de la felicidad que lo tienta y lo fascina toda la vida y nunca se alcanza.

Para más información consulte: http://palekh.narod.ru/

Chales de Pavlovski Posad

Pavlovski Posad es el nombre de un centro tradicional de producción de chales y pañuelos artesanos situado a unos setenta kilómetros al oeste de Moscú. La fábrica, mencionada por primera vez en las crónicas en el año 1795, fue fundada por un campesino Ivan Labzin. A mediados del siglo XIX sus descendientes crearon «La Casa de Comercio Yakov Labzin y Vasili Gryaznov» y fomentaron la producción de chales y pañuelos estampados. En el transcurso de los tiempos la pequeña fábrica se convirtió en un género de artesanía típica rusa, en la que hallaron su reflejo la vida cotidiana y las fiestas de los campesinos, los colores de riquísima naturaleza de Rusia y los aspectos del carácter nacional. Las chales de lana y seda con ornamento de flores llegaron a sermuy populares y comenzaron a exportarse al exterior. Durante dos siglos en Pavlovski Posad se había ido formando una escuela excepcional de pintores con su característica visión de formas y colores.

Hoy día la Manufactura de Pavlovski Posad tiene un surtido extenso, los maestros producen más de 200 variedades de chales y pañuelos. Los artículos de Manufactura atraen por su belleza, variedad de colores y finísimo ornamento de rosas vivas - símbolo de Pavlovski Posad - y flores del campo, estampadas minuciosamente en tela.

Los maestros de Manufactura forman parte de la Unión de Pintores y de la Unión de Diseñadores de Rusia, obtuvieron varias condecoraciones gubernamentales, ganan altos premios en concursos y exposiciones internacionales, inclusive Gran Premio de Exposición Internacional en París (1937), Medalla de Oro de Exposición Mundial en Bruselas (1958) y Premio de concurso «Olimpio Nacional de Rusia» en el ano 2001.

La sofisticada imaginación artística de los maestros de la Manufactura de Pavlovski Posad aunada con la altísima calidad de fabricación de las prendas hace que las creaciones de esta escuela de artesanía sean solicitados por miles de ciudadanos rusos y turistas extranjeros dentro de Rusia y tenga un amplio mercado en el extranjero.

Para más información consulte: http://platki.ru/